Centros Asturianos



En Asturias, la marcha de la población hacia otras regiones era ya algo habitual antes de 1850, fecha que marca el aumento de la corriente americana, siendo durante el siglo XVIII la región de España que presentaba un mayor índice de emigrantes.
Se puede establecer una doble dirección en los flujos migratorios asturianos. En general, el emigrante de condición humilde se dirigía al interior de la península, bien a Castilla, Andalucía o Extremadura a realizar trabajos temporales en el campo, bien a Madrid, de manera definitiva, donde la colonia asturiana era numerosa y se dedicaba normalmente a ejercer como aguadores, tenderos o serenos. Así pues, América no era el destino mayoritario, pudiéndose afirmar que las salidas hacia este continente eran reducidas y prácticamente limitadas a personajes de familias adineradas que podían permitirse el
pago del billete. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del XIX el movimiento migratorio a Ultramar se convierte en el dominante


Este fenómeno migratorio tiene su punto álgido en los años finales del siglo XIX y los iniciales del XX. Establecer el volumen total resulta difícil, pero la cifra puede rondar perfectamente los 350.000.
Como todos los hechos históricos la emigración asturiana tiene unas causas que vamos a analizar.
La crisis agraria: Uno de los grandes problemas planteados en la economía asturiana a partir de 1850 es las dificultades atravesadas por la agricultura, siendo su estado particularmente delicado tras la crisis de subsistencias de 1854. Este hecho venía a empeorar más la situación de una estructura agraria arcaica, que sujeta a una explotación de tipo minifundista, difícilmente permitía un aprovechamiento óptimo de la riqueza de la tierra, originando, por lo tanto, rendimientos escasos y entorpeciendo la
introducción de nuevas técnicas agrícolas. Esta situación se agravaba por el estado de superpoblación que atravesaba Asturias .

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